La habitación de al lado - Los Ángeles
Mi habitación es la 307. Muy confortable , tiene un balcón desde el cual puedo ver el Pacífico . En la 308 vive una mujer que grita con voz chillona y se pelea con alguien.Todas las noches se escuchan los golpes. Ella se va y vuelva inmediatamente. Patea la puerta con fuerza.
-Open -grita -open, fuckyou.
Alguien le abre y todo recomienza. A veces conversan, se rien. La voz del otro, el hombre, es gruesa y acariciadora. Por la mañana el silencio, como si en la 308 la noche hubiera transcurrido en paz. Silencio extraño que reordena todo cuando comienza a amanecer y espera sigilosamente las primeras sombras. He intentado en vano saber de quien es la voz masculina de la noche.
Vive sola-dice Ceci, la empleada hispana del hotel ,que aprovecha la oportunidad para hablar mal de la gringa .- se droga, toma mucho y cuando se baña llena de talco la habitación. Mándele nomás, hace meses que vive acá . Si no la deja dormir,llame a la policía-
Le brillan de odio los ojos negros y la piel canela de muchacha latina.
Y se va, la que se va es ella , arrastrando por el corredor su carrito de ropa blanca .
Me han ofrecido cambiar de habitación pero siento un ligero cansancio, como si una fuerza me detuviera . Sin embargo se que los ruidos de la 308 se harán sentir esta noche y así es. Comienzo a escuchar la voz gruesa y suave, las risas, los gritos, la puerta que se golpea .
Open- grita la del 308-
Apoyo mi oreja contra la delgada pared, otra vez la puerta se abre,
- Fuckyou- grita- fackyou.
Nuevamente silencio. Amanece temprano y espero que Ceci pase con su carrito para asear las habitaciones.
-Ceci -intento quejarme al verla -otra noche sin dormir.
- Andele -Ceci sonríe mostrando sus dientes muy blancos- pués hace dos días que la habitación está vacía. |
| Autopista del Pacífico Sur – Los Angeles
Me gustaba caminar por Torrance. Me gustaban esos días en los que iba reconociendo calles, el barrio cercano al mar, las casitas. El aroma a jazmines impregnaba todo y cuando caía el sol se enrojecía el cielo , siempre celeste. El paisaje, mágico, parecía otro. Cruzaba el Higway y caminaba tres cuadras hasta el semáforo. Y tres más hasta divisar la casa baja y extensa , con su prolijo cartel Library de Torrance. Allí usaba la computadora . Solía atenderme una mujer muy gorda y rubia, de aspecto común . Una tarde sentí , molesta, que no dejaba de observarme. Me acerqué le pedí un libro y vi el miedo en su mirada.
- He soñado noche a noche contigo - me dijo- hace años que te sueño y te temo.
Creo que en ese momento no la comprendí. Acaso pensé que estaba loca :
De todas maneras ser parte del delirio de una obesa bibliotecaria californiana no me atrapaba , pero debo reconocer que sus palabras me inquietaron.
Algo en el silencio de la tarde, el hechizo que emanaba de ese ocaso y el aroma penetrante de los jazmines me estremecieron..
Resolví no ir al día siguiente y aprovechar esas horas visitando Palos Verdes , un pueblo enclavado en las colinas , fascinante con sus enormes palmeras sobre el mar . Un par de días después creí olvidada las extrañas palabras de la californiana y volví a la biblioteca. Allí, como siempre, estaba ella que casi no contestó mi saludo.
Ya en la computadora abrí e-mails. . Eran recuerdos de mis colegas por el Día de la Mujer, encuentros literarios , concursos. Lo de siempre. Creo que fue en esos momentos cuando sentí que la silla en la que estaba sentada crujía. Si, fue entonces que una sensación de extrañeza me invadió. Como si me estuviera desintegrando. .Me levanté lo más rápido que pude y observé el espejo de la entrada. Entonces me vi , definitivamente me vi , incómoda en el voluminoso cuerpo de la bibliotecaria californiana, siniestra en la imagen que me devolvía el espejo y que me acompañaría desde ese momento.
A veces, entre lágrimas , recuerdo mi casa en Buenos Aires, mis seres amados, mis libros . A veces, mientras cierro la library a las ocho de la noche en punto y aburrida doy por finalizado el día , subo con dificultad mi voluminoso cuerpo al auto y me alejo, entre lágrimas, comiendo donut. |