Leer y escribir ¿un poder?
El libro, la lectura ¿qué significan en el mundo actual frente a la presión constante de la civilización de la imagen?
Se edita, a pesar de todo, se edita. Internet da cuenta de esto. Y cuando de papel se trata, en la mayoría de los casos, es un logro que conlleva gran esfuerzo. Estamos transitando una época en la cual Paulo Coelho es best seller.
Y la poesía resiste. Siempre resiste. Muchas veces desde algún estante olvidado.
¿Quién lee? Algunas encuestas revelan que lo hacen aquellos que frecuentan cines y teatros. Estos elementos componen el aspecto material de la cultura y el lugar preponderante que en él ocupa el libro testimonia la función esencial que sigue desempeñando en la vida de hombres y mujeres del mundo moderno.
En nuestra sociedad la educación, como todos los bienes, se reparte injustamente. Cuanto más aumenta el consumo de bienes y la ostentación, más aumenta la desigualdad cultural y las distancias entre favorecidos y no, priorizando "el tener al ser". Una sociedad que otorga a algunos el poder de leer, acceso a un poder sobre si mismo y sobre los demás. Vale recordar que durante la esclavitud, y para poder mantenerla, se sancionaba a los que enseñaban a leer a los esclavos considerando que se le suministraba un arma para la libertad. No se nace "no lector", el deseo de explorar y conocer es propio de la criatura humana, una de las características de las primeras etapas de vida, común a todos. Una minoría privilegiada, educada, seguirá explorando, interrogando y manteniendo vivo el deseo de saber. Otros, los más, deberán abandonarlo prematuramente para hacerse cargo de las vicisitudes económicas que la vida le depara. Al no efectuar el aprendizaje necesario para dominar el sistema gráfico, codificar por medio de la escritura y decodificar a través del desciframiento de los mensajes transmitidos, se verá privado del poder. No logrará comunicarse con otro en un diálogo implícito dado que en la lectura de un texto el autor está ausente y es necesaria la comprensión del mensaje. Si hay una relación dialéctica entre el deseo de leer y el deseo de escribir puede haber un trayecto inverso. Para el escritor el acto de leer enriquece su realidad y la relación con el mundo y los otros - La escritura es un medio de percepción, una aventura mágica en el universo de las imágenes.
Escritura y lectura forman parte de una misma pulsión, son dos caras de un mismo movimiento. Si bien es cierto que no todos los lectores producen un texto, el acto de leer es activo, generador. Estructura y forma a quien lo hace. No acceder a la lectura dificulta la capacidad de reflexión y debilita la posición de unos frente a otros, forzando aún más las desigualdades. Para concluir sintetizo mi propia expresión de deseos con las palabras del poeta Paul Eluard
"todas las torres de marfil serán demolidas,
todas las palabras serán sagradas y el hombre,
al concordar finalmente con una realidad que será la suya
no tendrá más que cerrar los ojos para que se le abran las puertas de lo maravilloso"
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