la otra en su misma puerta
¡La vio y no lo podía creer!
¡no es la mujer del espejo!
esa que todos los días empolva los miedos y las angustias
la que pone rubor en la mejilla traslúcida
la que desconoce su verdadera edad
la que a veces esta alegre y otras triste y muchas,
muchas veces simplemente es
la que todos los días sale sosteniendo la vida
llevando en sus hombros una punzante incertidumbre
todos esperan de ella que el capullo del amor florezca
la mujer que esta ahí no es la que imagino
la que esta ahí es otra en otro tiempo
la que de su boca salen palabras encendidas
brillando de lado a lado
y en cada una asoma su desnudez rebelde
el rostro irreconocible y trémulo
lleva las marcas del tiempo
es alguien que es en su misma puerta
no le encantó verla
pero desde hoy se cruzarán por los mismo caminos , siempre
mientras tanto toma su mano , la amarra en la habitación de los sueños, y ya pensará que hacer.